Date el lujo de ampliar tu vocabulario con estas 8 expresiones muy morelenses
20 / marzo / 2018

Algunas son tan antiguas que ya están pasando de moda; otras son indelebles. Todas son precisas y preciosas…

Cada región de este inmenso país nos da mucho de qué hablar. Morelos, colmado de maravillas siempre nos deja con ganas de decir más. Pero ¿cómo comprender a este territorio si no conoces su curioso vocabulario endémico?

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Además de resguardar una buena dosis de lenguas indígenas, acá tenemos expresiones propias, que refieren sentimientos y situaciones con el toque inequívoco del ser morelense. Tal vez ya conoces algunas, porque nos las has escuchado; pero queremos presentártelas para que no te dejes sorpender y, por qué no, para que hagas de ellas buen uso. Verás que además de preciosas son precisas.

¡Arajo!

Es la hija políticamente correcta de la palabra con “c”. Se usa de manera más casual para demostrar enojo de forma espontánea. También aplica cuando te golpeas el dedo chiquito del pie contra un mueble. Cuentan que decirla con firmeza aminora los dolores y la ira…

¡Arai!

También se usa como reacción espontánea a una circunstancia desfavorable o con la que estás en desacuerdo. Aunque no expresa precisamente enojo, sino sorpresa y decepción.

Quiero…

En lugar de decir “buenas tardes” cuando visitas un changarro, gritas “quiero…”. Se hace con un candidato muy especial, enfatizando la “i” y extendiendo la “e”. A lo que vas: el tendero no tardará en atenderte.

¡Ora!

También expresa sorpresa; pero no necesariamente desagrado. Si alguien te pellizca le gritas “¡Ora!”; si el perro se roba tu acorazado lo regañas con un “¡Ora!”; pero si tu prima te cuenta que se va a casar puedes vociferar gustoso: “¡Ora!”

Sí pues…

La más popular de todas. Los morelenses la usamos para demostrar que estamos de acuerdo con una afirmación. Sirve para darle la razón al otro, pues. A veces también para dar el avión (discretamente)…

Vamos, eh…

Cuando te encuentras con un conocido en la calle en lugar de decir “hola”, dices “vamos, eh”. Si a quien se lo dices sabe de buenas y antiguas costumbres, te responderá “sí, ándale”, reconociendo tu saludo. A veces también se usa para despedirse de forma casual; por ejemplo cuando te aburres de echar el chisme con la de los esquites y ya te quieres ir, le dices: “Bueno, vamos, eh”.

“Son bien opuestos”

Se refiere a dos individuos que son contrarios, enemigos o que se la pasan peleando entre ellos.

Mero

Es casi una muletilla; pero sí expresa una especie de temporalidad y espacialidad abstractas. Dominarla es complicado. Según la Real Academia Española “mero” significa: “Puro, simple y que no tiene mezcla de otra cosa.” Eso aplica en ciertos ejemplos: “¿Dónde andas?” “Aquí mero.” o “¿Quién hizo este pozole?” “Yo mero”.  Para el tiempo, parece significar “antes” o “primero”. “Mero espérame” o “Quiero otro taco” “Mero acábate uno”.

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